El trencito que va desde Tulipán a Batábano, en la provincia Habana, pasa por Alquízar, un pueblo de la provincia Habana donde vivieron mis abuelos cuando vinieron desde Cayo Mambí, en el Oriente de Cuba. La distancia entre la estación de Ciénaga, la segunda parada del trencito, y el pueblo de Alquízar es de menos de 50 kilómetros, sin embargo el viaje a casa de mi abuela duraba más de dos horas, eso si había suerte y no se rompía nuestro tren o algún otro por el camino, en ese caso la duración del viaje se hacía totalmente impredecible, eso sí el precio del billete era ridículo. Mi abuela y yo siempre tuvimos un feeling especial, ella no era muy dada a relacionarse ni a mostrar sus sentimientos, imagino que por la dureza de la vida que le había tocado, sin embargo a mí sí que me mimaba y me daba una seguridad que sentí siempre, incluso cuando ya estaba muy viejecita y ciega. Muchas cosas me unen a esas líneas de ferrocarril, pero seguro que la conexión con mi abuela, que aún siento, es lo que más...
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